Como un cigarro para un fumador.
Como ese último sorbo de ginebra para un alcohólico. Tentación en estado puro.
Eres como esas mañanas de sol en invierno, como esos soplos de viento en verano.
Eres el placer de tocar el suelo con los pies descalzos o el lado más frío de la cama.
Eres todo lo bueno y todo lo malo. Eres todo lo que te hace bien y a la vez mal.
Eres lo que quiero, y no debo. Lo que unas veces deseo y otras no quiero. A veces te conviertes en mucho más que todo eso. Te conviertes en pura adicción. Algo más, algo más fuerte, ajeno a los sentidos.
Eres todo eso que me hace desvariar. Lo que arranca mis tapujos, mis yo nunca.
No se si eres justo lo que busco, no sé si esto saldrá bien, pero lo cierto es que si tengo una sonrisa cada día, y que probablemente seas tú el culpable.
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